PERDIDA EN MI
Septiembre 19th, 2008 at 7:40 am (Reflexiones)
A medida que voy creciendo y madurando, y gracias a mis continuas e infinitas auto-sesiones de análisis, es que voy descubriendo quien realmente soy… me voy volviendo a descubrir… sí. Son bastantes los rótulos que me fueron poniendo en mi infancia y adolescencia, sumado a mis cantidades ilimitadas de inseguridades, dieron como resultado, que me vaya confundiendo y alejándome de mi propio ser; me fuí creyendo todas esas etiquetas; y no solo que pensaba que así era yo, sino que además, actuaba en función de ellas (dejando de hacer o haciendo, dejando de ser o siendo ). Cada vez me costaba mas encontrar los momentos verdaderos de placer y mi malhumor se fue acrecentando, empecé a desconocer mis propias actitudes y formas de manejarme y ser… ante el miedo, malestar y confusión… me “adapté” (para no sentirme tan vacía) a esa nueva Lara que todos me mostraban que era. Así fué, que me perdí, perdí mi centro, mi esencia, mi camino; literalmente: “me perdí” . Con el tiempo, me fui re-descubriendo y re-encontrando. Fué y es un proceso lento, profundo, doloroso y gratificante a la vez; esa sensación de “volver a casa” es sencillamente maravillosa y el poder “ser” , es finalmente, la definición perfecta para la palabra “libertad” .
Hoy ya adulta y madre, trato de no rotular a mis hijos, partiendo de: el “mayor”, “el del medio” y “el menor” y de ahi en adelante, excluirles todas las infinitas etiquetas que puedo y pueden llegar a ponerles. Luego, también intento lograrlo con mi entorno primero; y despúes con el resto de las personas. Nadie dice que es tarea fácil, al contrario es un arduo y duro trabajo, ya que está innato en el ser humano; que “lo diferente, se rotula” . Ciertamente, es un tema que da para mucho y donde varias son las ramas que se desprenden, como para ahondar en ellas; pero como siempre, adjunto data que me pareció interesante y les vuelvo a decir ” saquen sus propias conclusiones”.
No es raro auto-etiquetarnos o etiquetar a las personas según los esquemas y expectativas que proyectamos sobre ellas, sin poder ver mas allá de los estereotipos. Las rotulamos con un abanico de cualidades, generalmente negativas; que SIEMPRE estaran sujetas a nuestras propias experiencias; pasando así por alto, quiénes son realmente y corriendo el riesgo de dejarnos llevar por unos cuantos patrones estandarizados, según los cuales una persona vale más o menos, según se ajuste al programa común que establecemos para todos, sin matices . Las expectativas que podemos volcar sobre una persona pueden impulsarlo hacia el horizonte ilimitado o pueden convertirse en un gran bloque de cemento atado a sus pies, durante toda su vida. No nos detenemos a pensar que quizás, esa persona tiene plena confianza en sí misma, se es fiel a así misma, mas aún, es verdaderamente auténtica y libre.

Na said,
Septiembre 25, 2008 at 10:47 am
Me alegro mucho, que te pierdas y te encuentres en vos… despojarte de todo y desde ahi volver a empezar…
Toy:)
iva said,
Septiembre 28, 2008 at 4:47 pm
Perderse es parte de crecer, es muy facil adaptarnos a la otra persona, al ejemplo mas cercano para seguir caminando, porque a medida que pasan los años situaciones nuevas nos sorprenden y el primer impulso es hacer lo que vemos que el resto hace. Nos perdemos para encontrarnos despues. Sera por eso que la experiencia es sabia.
Me podes mandar un alerta cada vez que actualices tu blog?
Pam, said,
Octubre 2, 2008 at 9:43 am
Los rotulos son terribles! ahora lo importante es darnos cuenta que en realidad no somos 100% lo que piensan de nosotros. Lo importante es ser fieles a lo que sentimos, y no sentirnos culpables. Pienso que el tema de la culpa, es que estamos rompiendo “mandatos” que vienen muy pegados a nosotros desde la infancia.
Es dificilisimo! pero no imposible, lo bueno de todo esto, es no presionarnos, ir disfrutando de nuestro descubrimiento!
La maternidad está haciendo que todo esto, fluya… ayuda y mucho!
Besos Lara. EXCELENTE