HAMBRE DE PADRE – EMPACHO DE MADRE
Noviembre 5th, 2008 at 9:13 am (Pensamientos)
La implicación equilibrada del padre y la madre en la crianza de los niños favorece su desarrollo. Si el padre se mantiene al margen, el niño puede tener problemas de autoestima y de contacto con el exterior.
Durante años, se ha considerado que un buen padre es quien trabaja para que a sus hijos no les falte techo, comida y estudio. Y una buena madre es la que los alimenta, educa, se ocupa de su salud y provee de
comprensión, alivio y atención emocional y afectiva. Todavía hoy, prevalece la idea de que la madre “entiende” mejor a los hijos y que es capaz de asistirlos con mayor prontitud y eficacia.
Desde los primeros días del bebé, incluso los padres más participativos, intentan no interferir en la relación madre-hijo. Consecuentemente, es lógico que, a fuerza de estar más tiempo con el hijo, de consolar su llanto con más frecuencia, de ser quien lo lleva al pediatra, de ocuparse de su comida, acabe por ser ella la que más lo entienda. El efecto de ésta práctica es lo que llamamos “instinto materno”. Bastaría con que los padres hicieran lo que hacen las madres – no hay ningún impedimento físico, ni biológico, salvo el amamantamiento – para que viéramos florecer el “instinto paterno” y una mejor comprensión por parte de ellos. El modelo social tradicional del ” buen padre” deja un síndrome conocido como “hambre de padre”. Consiste en el vacío y la apetencia que deja en los hijos, la ausencia del progenitor varón como referente
y proveedor de modelos acerca de cómo expresan las emociones los hombres, de cómo nutren y asisten, de cuales son sus reacciones cuando sienten miedo, dolor, duda, o cuando están enamorados o esperanzados.
Un padre puede estar físicamente presente y, sin embargo, todos esos aspectos constituirse en misterios para sus hijos. La presenciaemocional paterna es esencial para que los hijos se sientan valorados
y afectivamente conducidos y sostenidos por la mirada de un varón. Tanto en los hijos como en las hijas, este tipo de presencia temprana de su padre fortalece la autoestima y la construcción de la identidad.Con su presencia, el padre es también el principal conductor de los hijos hacia el mundo externo y social, ya que los saca del útero familiar y los provee de herramientas, enseñanzas y guías para que construyan su espacio en lo público. Todas estas funciones paternas se manifiestan en conversaciones y juegos, en actividades compartidas con los hijos. Cuando esto falta, los hijos crecen con hambre de padre. Los Varones tienen que construir solos, y a precios a veces emocionalmente altos, sus patrones de masculinidad. Y las mujeres, por su parte, carecen de modelos masculinos nutricios orientadores, lo que suele confundirlas en la
búsqueda de su compañero afectivo.
La contrapartida del hambre de padre es el exceso de madre. Hijos e Hijas quedan expuestos a una única fuente de alimentación emocional – la materna – lo que puede ser contraproducente en la pubertad y adolescencia. Además del cordón umbilical físico, hay uno emocional que sólo puede cortar el padre. Lo hace al estar presente en la vida de sus hijos, al sacarlos de la niñez y lo doméstico para acompañarlos a crecer en el mundo. Cuando el padre está presente y cumple con ésta función, ayuda también a la madre a no quedar atrapada en un único rol, el materno. El hambre de padre se percibe como añoranza de situaciones no vividas con él. El empacho materno se traduce en señales de inmadurez emocional, en miedo a crecer, en la búsqueda instintiva del hogar. Es lo que se manifiesta en los hijos que nunca se van del hogar, los que regresan a él cuando viven una crisis, los que necesitan siempre el consejo o “permiso” materno para decidir. Está en los varones que buscan mujeres que sean clones de sus madres o en las mujeres que, en sus relaciones, copian a sus madres. El hambre de padre y empacho de madre se previne con una mayor participación paterna, desde el principio, en la crianza de los hijos, sin pedir permiso y sin temor a equivocarse. Y las madres no deben vivirlo como una competencia ni un desplazamiento, sino como un acompañamiento, una tarea compartida. En definitiva:
Padre y Madre son partes diferentes, necesarias, irremplazables y complementarias de un mismo proceso que los une e integra: ” la creación y conducción de una vida” .




Amauri said,
Noviembre 5, 2008 at 9:43 pm
Espectacular este artículo, me gustó mucho y lo comparto en su totalidad, Gracias
Diana said,
Diciembre 9, 2008 at 7:58 am
Muy bueno este articulo.Creo que la falta de padre es lo que esta produciendo en la sociedad tantos desordenes
daniel said,
Septiembre 3, 2009 at 6:31 pm
la desvalorizacion del padre en el derecho de familia, vg tema visitas negadas a varones en caso de separacion,un insano sentimentalismo visor de un irreal padre e patrone…el freudismo y sus nefastos derivados (matar al padre…luego matar aDios…si podés,,jeje).el desfasaje de muchas mujeres programando sus hijos de solteras…un feminismo no reivindicativo ni competitivo sino totalitario…dan estos resultados,,,aquellos polvos trajeron estos lodos,,,¿de que asombrarse? gracias!muy buena la nota!
madogaso said,
Septiembre 27, 2009 at 8:55 pm
Si existiera un manual de instrucciones como los que se adquieren cuando uno “compra” un aparato elèctrico.. que fàcil serìa el asunto màs importante de todo ser humano.El ser padre ò madre .Se adapta a muchas circunstancias de la niñez de los progenitores.Creo que en todo caso no hay que ser tan severos con los ancestros.Tan solo mejorar la parte que nos corresponde a la medida de lo que aprendimos de niños.Hay que tener en mente como decìa un pensador Griego”Todo adulto que està cerca de un niño es su maestro”.Si lo podemos hacer “un poquito” mejor de lo que nos toco a cada uno serìa mejor mundo.Como alguièn por ahi dijo”Si cada uno barriera la puerta de su casa, vivirìamos en un mundo mejor”
FRANCISCO said,
Junio 8, 2010 at 12:33 am
ExCelente! es tal cual. mi padre le decia a mi madre”No te pongas en medio entre mis hijos y yo” y “no necesito traductora”….que sabio. El comia cada dia con nosotros, las tres comidas y tuvo siempre un trabajo cerca, para criarnos, dar ese modelo…y cariño….
mis tios eran exitosos farmaceuticos….y veian a lso niños durmiendo…y …solo pasaban dinero…..